La vida


La vida es bonita, muy bonita, hay que saber disfrutar de ella, pero sobre todo de las pequeñas cosas que te ofrece día a día.

A mi me gusta disfrutar de esas pequeñas cosas, que me hacen esbozar una sonrisa, y es que en los últimos meses es complicado que sonría de continuo, pues tengo una situación laboral que no se la deseo a nadie.

Dentro de esas pequeñas cosas, está recoger a mi sobrina en la guardería todos los días, y volver caminando a casa de mi madre, para que ella se quede con su yaya, mientras yo vuelvo por la tarde a calentar la silla en mi puesto de trabajo, aunque para eso no hace falta mucho, se calienta sola con la temperatura de la oficina donde el aire acondicionado brilla por su ausencia.

Pero regreso a las 15.00 horas de cualquier día de la semana, a esa guardería cercana a casa y a ese paseo de diez/doce minutos a casa, con mi sobri, contándome sus cosas, saltando, viendo si puede usar los columpios, que no están quemando por el sol, y sobre todo cuando me dice "tita a bajar hoy no" (tita a trabajar hoy no). Ese ratito me da la fuerza suficiente para poder volver a las 15.30 horas a esa oficina de  mi actual trabajo, con una temperatura media de 30º C, sin aire acondicionado y donde lo hago todo de gratis.

Estoy en búsqueda activa de empleo, pero a mi edad no está fácil, les gustan muchos años de experiencia, pero cuando dices que tienes 55 años... lo sentimos estamos buscando un  perfil más joven para el equipo. Y en esas estamos, pero no me rindo por eso, estos contratiempos me dan impulso para seguir para adelante.

Pero yo he disfrutado de un paseito con mi sobrina que me ha dado felicidad absoluta. Gracias a mi hermana que me deja que la ayude todos los dias.
Mi consejo, como ya tengo una edad,  es que disfrutéis de las pequeñas cosas, no las dejéis para más tarde.

Otro día hablamos de la edad, que este tema tiene mucho que desarrollar.

Chao

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